En el lodo me atasco,
lluvia de mis ojos cae.
Creí que algo brotaría,
pero el barro me tragaba.
Me ahogaba sin semilla,
perdida en tierra sin fruto
Cubriéndome con espinas,
de a poco me voy secando
como todo en esta tierra.
Sé que vuelve la sequía.
Aquí en tierra de nadie,
puedo ahogarme o secarme,
sin que nadie me acaricie,
sin que el viento me despierte.
Mal tiempo en jardín ajeno,
infértil desde el principio.
No hubo rastro de semilla,
ni cuidado, ni cultivo.
La tierra se nos perdió,
en el fango se borraron
las verdades que creímos.
Ya no quedan ni los restos.
Y ahora sé lo que fue esto,
un intento que no echó flor,
sin raíces, sin abrigo,
y sin culpa para los dos.
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